En 1999 se publica en Nature la posible (¡¡y primera!!) detección
directa de un planeta extrasolar por el método espectroscópico de luz reflejada. Se bautiza al
planeta con el nombre de “Milenio”.
Se utiliza el espectrógrafo echelle de
alta resolución UES del telescopio William Herschel. Un año después se descubre
que el presunto reflejo era un efecto instrumental...